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Monetización en aplicaciones para móviles

En un anterior post intenté definir, de manera muy breve e introductoria, a qué me estoy refiriendo cuando hablo de aplicaciones para móviles (o celulares). Al final, comentaba que me parecía importante distinguirlas de las aplicaciones Web accedidas vía móviles debido a que el modelo de ingresos (o modelo de entrega del servicio) así como la tecnología subyacente podrían ser distintos.Monetizacion de aplicaciones para moviles

Entonces, voy a comentar un poco sobre el modelo de ingresos, también llamado el modelo de monetización. Es decir, la manera en cómo se accede a la aplicación y cómo se usa esta; y de acuerdo a ello, cómo podría el creador obtener un beneficio económico de ella. Cabe aclarar que una Mobile App no necesariamente siempre tiene la intención de sacar un beneficio económico. Tal es el caso de las mobile apps empresariales construidas internamente dentro de la organización (o externamente, pero para la organización) para apoyar las operaciones de la empresa. En este caso el beneficio es para la empresa que creó, o que contrató el desarrollo de, la mobile app.

Sin embargo, voy a centrarme en el caso de que el creador o empresa proveedora de la aplicación sí intenta obtener ganancias de su desarrollo. Quizá lo más importante de mencionar es que cuando una empresa desarrolladora crea una aplicación móvil su éxito depende básicamente de su uso masivo ya que su precio es bastante bajo. Sólo un uso masivo podría justificar la inversión en desarrollo de una mobile app.

Los modelos de ingresos básicos (no son excluyentes por lo que podrían mezclarse) son:

1. Suscripción o membresía. Es decir, el usuario de la aplicación móvil la obtiene y la instala en su celular o tableta pero para poder hacer uso de las capacidades completas del app tendrá que suscribir una membresía pagando una cuota periódica al proveedor del app. En ocasiones el modelo de suscripción tiene variantes donde no se paga cada cierto tiempo sino basado en cuotas de uso (megabytes de disco, transferencia de datos; uso de procesador; horas de uso; etc.) pero donde el modelo básico es el mismo: pago periódico o eventual vía suscripción.

2. Comisión por transacción. Es decir, cuando el usuario al usar el app realiza una transacción monetaria (un pago o transferencia). El app puede automáticamente descontar de una cuenta de débito que el cliente mantenga, un pequeño porcentaje a manera de comisión. Lógicamente es prácticamente obligatorio que la empresa desarrolladora del app realice alguna especie de convenio con los procesadores financieros de pagos (tarjetas, bancos, etc.) para que esto sea viable.

Estos dos primeros modelos han sido poco explorados en el ámbito de las mobile apps aunque son ya ampliamente conocidos en los servicios en la Nube. En cambio, en el ámbito puro de las mobile apps hay dos modelos que resaltan. Uno de ellos, basado en publicidad, que es bastante conocido también; y el de compra de la aplicación, que en el caso de las mobile apps resulta llamativo porque es un modelo muy basado en escala (descarga masiva del app).

3. En el caso del modelo de publicidad lo usual es que la aplicación móvil puede ser descargada desde Internet e instalada en el dispostivo móvil (celular o tableta); luego, la aplicación es usada de manera gratuita pero dentro de la aplicación aparecerán de vez en cuando algunos anuncios publicitarios. Son precisamente estos anuncios los que mantienen el desarrollo del app vía el pago que los anunciantes hacen a la empresa o persona que desarrolló el app.

Una variante del modelo es cuando el creador del app ofrece la opción al usuario de que quite los anuncios (Ads) de su aplicación vía un pago, ya sea de cuota única o periódica. De esa manera, el creador del app mantiene una mezcla de ingresos entre publicitarios y de pago de los usuarios.

Este modelo es bastante prometedor en el mundo de las aplicaciones móviles y, como modelo de ingresos, es bien conocido en el ámbito de los servicios que muchos sitios Web ofrecen hoy día. Simplemente que se hereda al mundo de las mobile apps.

4. Vendiendo la aplicación móvil por un precio bajo. Este cuarto modelo de ingresos es el que personalmente me resulta más llamativo, así que ahondaré en detalle en él en un siguiente post. En este momento simplemente mencionar que el modelo funciona porque la aplicación puede ser descargada desde Internet, a un precio muy bajo (típicamente entre 1 y 5 dólares) de manera masiva y a escala mundial. Siendo así, el creador del app sólo tiene que ponerla en Internet y esperar a que el efecto de Longtail haga su labor; es decir, que poco a poco el app vaya generándole ingresos desde unos pocos dólares hasta cantidades ya nada despreciables. Esto lo comentaré en un post posterior.

Y ahora, ¿alguna idea de cómo rentabilizar o monetizar esa aplicación para móviles que estás ideando? Good luck..!

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Aplicaciones para móviles – mobile apps

Mobile Apps

Esta vez quiero escribir un poco más acerca del mundo de las Aplicaciones para Móviles. Esta es una de las tendencias más importantes en el desarrollo de software para esta segunda década del milenio. Pienso que si alguien está interesado en entrar al mundo de los Mobile apps developers está en el camino correcto. El mercado demanda y está ávido de este tipo de aplicaciones. No obstante, tenemos que hacer algunas apreciaciones que me parecen importantes para especificar bien de qué estamos hablando cuando hablamos de mobile apps y en que se diferencia este enfoque de desarrollo en comparación al desarrollo de software tradicional para Web.

Cuando un usuario utiliza su teléfono celular o su tableta electrónica para navegar en Internet porque ahí encuentra muchos servicios útiles (la mayoría basados en la Nube) lo que está haciendo en realidad es “reemplazar” su computadora de escritorio o su Laptop por un celular o tableta que, aunque físicamente más pequeños, no hacen en este caso específico otra cosa que navegar en Internet.

De esa manera si yo accedo a un sistema de información de mi empresa, vía un usuario/contraseña, y vía un browser (navegador Web) probablemente a dicho sistema le es prácticamente indiferente (salvo alguna pequeñas cuestiones técnicas que no abordaremos en este post) si estoy accediendo a él con mi teléfono celular o con mi computadora de escritorio. Después de todo lo único que hago es acceder a un sistema que está en un servidor Web.

Claro, puede ser que dicho sistema sea completamente innovador, tecnológicamente muy avanzado y sumamente útil pero también es cierto que el Web developer que lo desarrolló se debió preocupar “relativamente poco” por el hecho de que el sistema sería accedido vía celular o vía una computadora de escritorio. Lo más importante para el developer era que el sistema sería accesado vía un navegador Web en Internet. El usuario no necesita instalar nada, ni en su teléfono, ni en su computadora, para poder acceder al sistema. Ejemplos de esto son por ejemplo cualquier de las aplicaciones de Salesforce las cuales pueden ser accedidas vía móviles también.

Siendo así, técnicamente hablando dicho Web developer no está desarrollando ninguna Aplicación Móvil, a pesar de que quizá a un usuario específico sólo le guste acceder a ella vía solo su celular. Lo que hizo el desarrollador fue realizar Desarrollo Web.

En cambio si el usuario tiene que bajar una app desde Internet, instalarla en su dispositivo móvil y luego usarla, entonces sí se trata de una aplicación móvil. Por ejemplo, como las aplicaciones de la Apple App Store. De hecho, estrictamente hablando podría ser que una Mobile app ni siquiera necesite Internet para funcionar. Por ejemplo, un app para celular de calculadora científica avanzada; o un app para tomar fotos y manipularlas en el celular. Ese tipo de apps comunmente no depende de que haya o no acceso a Internet.

Y listo; existen dos mundos: el desarrollo Web (que podría considerar aprovechar su acceso desde móviles), y el desarrollo de apps móviles (que podría considerar aprovechar el acceso a Internet). De hecho, existen también sistemas que son construidos pensando en ambas alternativas a la vez; lo cual, en mi opinión, es genial.

Una aclaración muy importante es que no pretendo hacer ningún juicio de valor en cuanto a qué tipo de desarrollo es mejor. Creo que ambos son excelentes rutas que un Developer puede tomar; ambas son muy valoradas en el mercado. Y ambos son mundos tecnológicamente interesantes, modernos y retadores. La otra importante aclaración es que en ambos casos el uso “en movilidad” puede ser fundamental. Es decir, podemos crear aplicaciones, en ambas alternativas, donde el usuario final (que es en realidad el que importa) use su aplicación de manera muy portatil vía sus dispositivos móviles (celular, tableta o laptop).

Viéndolo desde el punto de vista usuario, ambas podrían considerarse móviles (de hecho, lo son). Sin embargo, esta diferencia, aunque es introductoria y quizá algo obvia, me pareció muy importante hacerla como un primer post en este blog debido a que hay dos elementos que son fundamentalmente distintos en cada alternativa, y que iremos abordando poco a poco en este blog:

  • El modelo de ingresos que está detrás de las aplicaciones de cada caso
  • La tecnología subyacente y los conceptos técnicos deben conocerse para cada alternativa

Bien, entonces, manos a la obra; ¡a desarrollar tecnología pensando en movilidad!

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